Un nuevo episodio de tensión e incertidumbre golpea el escenario político colombiano tras conocerse una grave amenaza de muerte contra la candidata presidencial Paloma Valencia, en medio del actual proceso electoral.
La alerta se encendió luego de que comenzara a circular en redes sociales una imagen con la fotografía de la dirigente acompañada de un mensaje fúnebre que decía “descansa en paz”, lo que ha sido interpretado como una intimidación directa y preocupante. El hecho ha generado rechazo inmediato en distintos sectores, que advierten sobre el riesgo que este tipo de mensajes representa para la democracia.
El expresidente Álvaro Uribe Vélez reaccionó de manera contundente, denunciando públicamente la amenaza y exigiendo garantías de seguridad para la candidata. A través de sus declaraciones, hizo un llamado urgente a las autoridades para actuar frente a lo que calificó como un hecho grave que no puede ser minimizado.
Diversas voces del ámbito político han coincidido en que este tipo de situaciones no solo afectan a una persona, sino que ponen en entredicho el desarrollo libre y seguro de las elecciones. La preocupación radica en que la violencia verbal o simbólica pueda escalar a hechos más graves.
Por ahora, organismos de seguridad analizan el origen de la amenaza mientras se refuerzan las medidas de protección. El país observa con atención, en medio de un clima que exige garantías para todos los actores políticos.





