Las festividades populares en el departamento de Córdoba se han teñido de luto tras el fallecimiento de Uvaldo Montalvo Lozano, un hombre de 52 años que era el alma del corregimiento de Punta de Yáñez. Conocido por todos bajo el afectuoso apodo de “El Topo”, su partida ocurrió de manera trágica durante el desarrollo de las tradicionales corralejas en el corregimiento de Arache, jurisdicción del municipio de Chimá.
Lo que debía ser una jornada de alegría y tradición se transformó en emergencia cuando Montalvo Lozano fue embestido violentamente por uno de los astados mientras se encontraba en el ruedo. El impacto le propinó lesiones de extrema gravedad que obligaron a los presentes a auxiliarlo de inmediato, trasladándolo de urgencia al puesto de salud local. Sin embargo, pese a la rápida intervención del personal médico, la magnitud de las heridas superó los esfuerzos por salvarle la vida.
En Punta de Yáñez, el silencio ha reemplazado la música festiva. “El Topo” no era solo un asistente más a estas fiestas; era un personaje emblemático, apreciado por su carisma y su arraigo a las costumbres regionales. Su muerte ha desatado una ola de solidaridad hacia su familia y ha reabierto el debate sobre los riesgos inherentes a estas celebraciones.
Las autoridades locales han aprovechado este doloroso suceso para hacer un llamado urgente a la prudencia. Se insiste en que, si bien estas tradiciones son parte de la identidad cultural, es imperativo extremar las medidas de seguridad y el autocuidado para evitar que más familias cordobesas tengan que despedir a sus seres queridos en circunstancias tan lamentables.





