La comunidad del municipio de Fundación, Magdalena, amaneció sumida en el dolor tras el asesinato del pastor José Otoniel Ortega, líder de la Iglesia Pentecostal Unida de Colombia, un hecho que ha generado profunda consternación entre fieles, vecinos y líderes sociales de la región.
El crimen ocurrió en el barrio Santa Elena, cuando el pastor se encontraba compartiendo con su familia en la antesala del nuevo año. Según versiones preliminares, hombres armados llegaron hasta el lugar y, sin mediar palabra, le dispararon en repetidas ocasiones. Gravemente herido, fue trasladado de urgencia a un centro asistencial, donde pese a los esfuerzos médicos, falleció minutos después debido a la gravedad de las lesiones.
La noticia causó conmoción en la comunidad cristiana, que hoy llora la partida de un hombre reconocido por su entrega al servicio espiritual, su vocación pastoral y su permanente labor social. Feligreses lo describen como un líder cercano, humilde y comprometido con el bienestar de las familias más vulnerables del municipio.
Habitantes de Fundación expresaron su rechazo frente a este nuevo hecho de violencia que enluta a la región y exigieron a las autoridades resultados contundentes. “No podemos seguir normalizando que la violencia arrebate la vida de personas buenas y trabajadoras”, manifestaron algunos líderes comunitarios durante una vigilia espontánea realizada en su honor.
Las autoridades adelantan las investigaciones correspondientes para esclarecer los móviles del crimen y dar con el paradero de los responsables. Mientras tanto, el hecho vuelve a encender las alarmas sobre la seguridad en el municipio y la necesidad urgente de fortalecer las estrategias de protección ciudadana.
El asesinato del pastor José Otoniel Ortega deja una profunda herida en la comunidad cristiana y en todo el municipio de Fundación, que hoy clama justicia, paz y garantías para ejercer la fe sin miedo.





