Cuando muchos futbolistas piensan en el retiro, Dayro Moreno decide escribir nuevas páginas doradas en el fútbol colombiano. A sus 40 años, el delantero tolimense arrancó el 2026 como si el calendario no pesara, como si la edad fuera apenas un número sin importancia. Con un doblete decisivo en la victoria 1-2 del Once Caldas frente al Cúcuta Deportivo, en el estadio General Santander, Dayro no solo fue la gran figura del partido, sino que volvió a demostrar por qué su nombre ya está grabado con letras indelebles en la historia del balompié nacional.
El inicio del Apertura no pudo ser mejor para el conjunto de Manizales. En un escenario exigente y ante un rival que regresó a la primera división con la ilusión renovada, Once Caldas encontró en su goleador eterno la diferencia. Dayro abrió el marcador desde el punto penal, con la frialdad que lo ha caracterizado durante más de dos décadas, y sentenció el encuentro en los minutos finales con un gol de pura intuición: desmarque preciso, lectura perfecta de la jugada y una definición lanzándose al suelo para empujar el balón al fondo de la red.
Más allá del resultado, la noche quedó marcada por un nuevo récord. Con ese doblete, Dayro Moreno se convirtió en el primer futbolista colombiano en anotar al menos un gol durante 23 temporadas consecutivas. Desde su consolidación en el primer equipo del Once Caldas en 2004, apenas meses después de debutar como profesional en 2003, el atacante nacido en Chicoral, Tolima, ha mantenido una regularidad goleadora que parece desafiar las leyes del tiempo y la lógica deportiva.
Este nuevo hito no es un hecho aislado. El 2025 ya había sido un año memorable para Dayro, cuando se consagró como goleador de la Copa Sudamericana con 10 anotaciones, en lo que fue su primera participación en ese torneo internacional. Un logro que pocos imaginaron posible para un jugador que, según muchos, estaba en la etapa final de su carrera. Sin embargo, Moreno respondió como mejor sabe hacerlo: con goles.
Con los dos tantos anotados en Cúcuta, Dayro llegó a 372 goles en su carrera profesional, cifra que lo ratifica como el futbolista colombiano con más anotaciones desde que se tiene registro oficial. La distancia con el segundo en la lista, Radamel Falcao García, es clara: 372 contra 356. Números que hablan por sí solos y que refuerzan el lugar privilegiado que ocupa Dayro en el olimpo del fútbol nacional.
Su historia con el Once Caldas también continúa creciendo. En 2024, durante un partido frente al Medellín, Dayro superó los 225 goles que había marcado Sergio Galván Rey en la Liga colombiana, convirtiéndose en el máximo anotador histórico del torneo local. Ahora, está cada vez más cerca de convertirse también en el máximo goleador del Once Caldas en toda su historia, un logro que tendría un valor simbólico enorme, teniendo en cuenta que fue en Manizales donde empezó a forjar su leyenda.
Pero más allá de los récords, lo que más sorprende es la vigencia futbolística de Dayro Moreno. Su movilidad dentro del área, su olfato goleador, su capacidad para aparecer en los momentos decisivos y su liderazgo dentro del campo lo mantienen como pieza clave en el esquema del Once Caldas. No es un delantero que viva del pasado; es un atacante que sigue compitiendo al máximo nivel.
Este presente ilusiona no solo a la hinchada blanca, sino también a quienes sueñan con verlo nuevamente en la Selección Colombia. Dayro ha manifestado su deseo de ser tenido en cuenta por Néstor Lorenzo en el camino hacia el Mundial de 2026. Aunque la competencia es alta y el recambio generacional avanza, sus números y su rendimiento obligan, al menos, a abrir el debate.
En un fútbol cada vez más marcado por la juventud, Dayro Moreno representa la resistencia del talento, la disciplina y la pasión. Cada gol suyo es una respuesta a quienes dudaron, una reivindicación del trabajo constante y una lección para las nuevas generaciones. El 2026 apenas comienza, pero Dayro ya dejó claro que no piensa pasar desapercibido.
Mientras siga celebrando goles, el tiempo tendrá que esperar.





