El amanecer de este viernes estuvo marcado por el horror en la zona rural de Santa Marta. En una trocha del sector de Playaca, corregimiento de Taganga, fue encontrado el cuerpo sin vida de un joven, un hecho que generó alarma inmediata entre los habitantes y volvió a encender las alertas sobre la violencia que persiste en áreas periféricas del distrito.
La víctima fue identificada como Jesús Arboleda Castañeda, conocido por muchos como “Gomelo” o “Trasparente”, residente del barrio Pantano. Su cuerpo yacía a un costado del camino, en una zona poco transitada, lo que sugiere que el lugar habría sido escogido estratégicamente para cometer el crimen sin testigos directos.
El hallazgo se produjo en horas de la mañana, cuando un grupo de personas que realizaba actividad física por el sector notó la presencia del cadáver. De inmediato dieron aviso a las autoridades, quienes se desplazaron hasta el sitio y confirmaron la peor noticia: el joven presentaba un impacto de arma de fuego en la cabeza, una herida que le causó la muerte de manera inmediata.
La escena fue acordonada por unidades de la Policía Nacional, mientras personal de la Policía Judicial realizaba la inspección técnica del cadáver. El silencio de la trocha contrastaba con la tensión del momento, mientras curiosos observaban a distancia y los rumores comenzaban a circular entre los vecinos.
Horas después, familiares de Jesús Arboleda llegaron al lugar, protagonizando escenas de dolor que reflejaron la crudeza de una pérdida inesperada. Según se conoció, el joven llevaba aproximadamente dos días desaparecido, situación que había generado preocupación entre sus allegados, quienes no imaginaban que el desenlace sería tan violento.
De acuerdo con información preliminar, “Gomelo” se dedicaba recientemente al mototaxismo y, de manera ocasional, prestaba servicios como taxista, actividades con las que buscaba sostenerse económicamente. Sin embargo, su nombre ya había aparecido antes en registros judiciales.
Fuentes oficiales confirmaron que en el año 2022, Arboleda Castañeda fue capturado en el barrio Ciudad Equidad, cuando presuntamente se le incautó un arma de fuego tipo pistola calibre 9 milímetros, junto con un proveedor y 15 cartuchos. Aunque se desconoce el estado actual de ese proceso, este antecedente volvió a salir a la luz tras conocerse su muerte.
Además, labores de inteligencia señalan que el hoy occiso presuntamente estaría vinculado al grupo delincuencial organizado “Los Pachencas”, estructura criminal que históricamente ha tenido injerencia en sectores rurales y turísticos de Santa Marta, incluyendo Taganga y sus alrededores. No obstante, las autoridades han sido cautelosas y aclaran que esta información aún es materia de verificación dentro de la investigación.
El homicidio de “Gomelo” no solo deja una familia en duelo, sino que también revive el temor en la comunidad, que siente cómo la violencia vuelve a tocar las puertas de zonas que, para muchos, eran vistas como tranquilas o alejadas del conflicto urbano. Vecinos del sector manifestaron su preocupación por el incremento de hechos violentos y el abandono de algunas trochas, que se convierten en escenarios propicios para crímenes sin control.
Por ahora, los móviles del asesinato siguen siendo un misterio. No se descarta que el hecho esté relacionado con ajustes de cuentas, disputas entre estructuras criminales o conflictos personales. Todas las hipótesis están siendo evaluadas por los investigadores, quienes avanzan en la recolección de testimonios, análisis balísticos y revisión de cámaras de seguridad cercanas, aunque en zonas rurales este último recurso suele ser limitado.
El cuerpo de Jesús Arboleda fue trasladado a Medicina Legal, donde se le practicará la necropsia correspondiente para establecer con exactitud la hora de la muerte y otros detalles forenses que puedan aportar a la investigación. Posteriormente, será entregado a sus familiares para las honras fúnebres.
Mientras tanto, el caso de “Gomelo” se suma a la lista de homicidios que preocupan a las autoridades y a la ciudadanía en Santa Marta. Más allá de los antecedentes judiciales o señalamientos, el crimen vuelve a plantear una pregunta incómoda: ¿hasta cuándo las trochas y zonas rurales seguirán siendo escenarios de muerte silenciosa?
La Policía hizo un llamado a la comunidad para que suministre cualquier información que permita identificar a los responsables y esclarecer los hechos. Garantizar la seguridad en estos sectores sigue siendo uno de los grandes retos para las autoridades locales, en una ciudad donde el contraste entre turismo, pobreza y criminalidad sigue marcando la realidad diaria.





