Montelíbano vive un momento especial. No se trata solo de triunfos deportivos, sino de una energía colectiva que hoy llena de esperanza a todo un municipio. El pasado 11 de abril, la comunidad fue testigo de una jornada cargada de emoción, en la que se rindió homenaje a jóvenes talentos que, con disciplina y constancia, están dejando huella dentro y fuera del territorio.
El evento, liderado por el alcalde Gabriel Calle de Moya, reunió a familias, entrenadores y autoridades en un espacio donde los aplausos fueron protagonistas. Junto a él, el director del IMCRED, Iván Vergara, y el diputado Gabriel Calle Aguas destacaron el compromiso de niños y jóvenes que hoy representan el orgullo de Montelíbano.
Entre los nombres que brillaron con luz propia está Daniela Mendoza, quien alcanzó la medalla de oro en competencia nacional, demostrando que el talento local puede llegar a lo más alto. A su lado, Andy Baldovino, con su medalla de bronce en un campeonato en Bogotá, evidenció que el esfuerzo constante también construye victorias importantes.
Pero no todo fue individual. El espíritu colectivo también se llevó los reflectores con la escuela Juventud Montelíbano, cuyos niños se coronaron campeones de la Sincelejo Cup 2026. Su logro es reflejo del trabajo en equipo, la disciplina y el amor por el deporte que se cultiva desde temprana edad.
Detrás de cada medalla hay historias silenciosas de dedicación. Por eso, el reconocimiento también se extendió a entrenadores como José Hernández y Silvio Manolo Otero, quienes con paciencia y entrega forman no solo deportistas, sino ciudadanos con valores y visión de futuro.
Sin embargo, la jornada no se quedó en el presente. Uno de los anuncios que más entusiasmo generó fue la posibilidad de que Montelíbano se convierta en sede de una pelea por el título mundial de boxeo, un evento que podría marcar un antes y un después en la historia deportiva del municipio.
El protagonista de ese sueño es el boxeador Jair Guevara, quien ha manifestado su deseo de disputar una pelea de talla internacional en su tierra natal. Las gestiones ya están en marcha y la idea de instalar un cuadrilátero profesional empieza a tomar fuerza, alimentando la ilusión de toda una comunidad.
De concretarse, este evento no solo pondría a Montelíbano en el mapa del deporte mundial, sino que también impulsaría la economía local y motivaría a nuevas generaciones a creer en sus sueños.
Lo vivido en esta jornada deja un mensaje claro: en Montelíbano hay talento, hay disciplina y, sobre todo, hay futuro. Un futuro que se construye con cada entrenamiento, con cada esfuerzo y con cada victoria que hoy inspira a todo un pueblo.




